lunes, 31 de enero de 2022

AQUÍ ESTOY YO

 


Aquí estoy yo, más solo que la una,
expulsado de Twitter por faccioso,
contento del impulso vigoroso
que otorga replicar ¡Fuenteovejuna!

¿Es duro combatir? Sin duda alguna.
Lo fácil es seguir el engañoso
camino del rebaño, temeroso
de toda convicción inoportuna.

Pues hay que ser así, ¡con dos cojones!
y no como nos quieren por millones:
ni dóciles ni apáticos ni ciegos.

Los mismos que ofrecían a la gente
la dicha de poder ser diferente
nos van a estabular como borregos.

domingo, 30 de enero de 2022

LA TORTILLA ESPAÑOLA

 La pandemia se llevó por delante la última reencarnación de "LA GALLINA ILUSTRADA", periódico satírico y contracorriente en el que tuve el honor de cacarear.

Puestos a entresacar un asunto provocativo, me inclino por éste:

ilustración de Mariano.

LA TORTILLA ESPAÑOLA
Primera receta conocida

Plugo a Sancta María, ca en la cúspide brilla,
la merçed de contarvos de mannera sençilla
una nueva recepta en lengua de Castilla,
con patatas et ovos, ca le dizen tortilla:

De las Yndias remotas, la patata se truxo.
Sin pagar el aduana, ca llegó de tapuxo.
Pero el sátrapa al mando del alcábala aduxo:
Los tubérculos pagan el impuesto de luxo”.

Magüer es la patata forastera et extraña,
reboçada con ovo, façe bona compaña.
Qualquier inhabitante destas tierras d'España,
al proballa, veredes cómo el plato rebaña.

Manda el Rey Don Phelipe ca quien use cebolla
sea puesto en picota e amarrado en argolla.
Quien ansí la recepta falsifica et embrolla
meresce, por herexe, que le corten la p...

Fríense las patatas en açeite caliente,
e será por minutos que passaren de veinte.
Quando esté la fritura lo bastante cruxiente,
escúrrase el açeite para el passo siguiente.

Menester es façello como aquí vos lo trovo:
En tinaxa de barro, batir has con arrobo
xuntamente las yemas e las claras del ovo
e dexar las patatas maçerar en adobo.

Reça mientras un credo. Al llegar al amén,
pon la póçima al fuego, en ferviente sartén.
E si quiéredes, home, que te quede fetén,
es momento de dalle vigoroxo vaivén.

El sartén, al instante, quitar has de la chapa.
Para dalle la vuelta, ponerás una tapa.
Obrar has con recato, ca se non, te se escapa,
e veredes cuán presto los calçones t'empapa.

Ha de ser este passo lixero e repentino,
non se quede por dentro dura qual pergamino.
La tortilla está fecha: pluga a Dios uno e trino.
Bien valdrá, según creo, un vaso de bon vino.





sábado, 29 de enero de 2022

HISTORIA (RECIENTE) DE NUESTRO CINE

 EL MUNDO publica hoy un interesante artículo sobre el momento en que el cine español se divorció de su público. Corría el año 84. Pilar Miró, Directora General del asunto, no quería más "cine para fontaneros". El mismo pijerío despótico disfrazado de nobles intenciones que tanto hemos visto y seguimos viendo. 
El resultado lo tienen ustedes en taquilla. No digo que todo lo que se estrena en España sea malo, pero lo poco que se salva nada debe a Pilar Miró y sus sucesores:



Pilar Miró no quería
"cine para fontaneros".
En el Arte, los senderos
los abre la progresía.
Y como el pueblo es tan bruto
y no sabe lo que es bueno,
hay que abonar el terreno
para que el árbol dé fruto.

Esto, sermones aparte,
consiste en dejar que muerda
sólo el  que se arrima al Arte
por la acera de la izquierda.
Si tú te pagas el ocio,
comprarás lo que te gusta,
y esta profesión augusta
no debe ser un negocio.

¿La gente quiere morralla?
Eso se arregla enseguida:
se llevará a la pantalla
lo que el Gobierno decida.
Cuando gobierna la Izquierda,
se hace por la puta cara,
y cuando no, bajo cuerda,
que la Derecha lo ampara.

Ostracismo al disconforme,
pertenencia a un solo bando,
y sobre todo, una ENORME
vocación de ordeno y mando.
Todo está bajo control,
aunque es malo de cojones.
Así es el cine español,
gracias a las subvenciones.

viernes, 28 de enero de 2022

EL FEMINISMO SE REBELA

 


La transexualidad es una excusa
de cierto feminismo genuflexo
para dictaminar, por ciencia infusa,
que es falso que nazcamos con un sexo.

 Sin traumas psicológicos freudianos,
los bóvidos son vacas o son toros.
En cambio, está por ver que los humanos
nazcamos ya señoras o señoros.

 Exiges una cárcel de mujeres
y tienes un cuerpazo de varón.
¿Las cosas han de ser como tú quieres,
y no sencillamente como son?

 Que existe gente trans es evidente.
Se puede legislar con valentía.
Pero ése no es motivo suficiente
para desmantelar la biología.

miércoles, 26 de enero de 2022

TEZANOS

 

Tezanos es genial:
eleva la estadística a la altura
de lo paranormal.
Trafica en droga dura
y miente sin perder la compostura.



martes, 25 de enero de 2022

RASPUTITSA

 


En cuanto pase febrero,
empieza la rasputisa,
que es un barro traicionero
que te mueres de la risa.
Es como una gigantesca
tartaleta de agua y lodo:
un pastel caca fresca
que se lo devora todo.

Las pasó Napoleón
más putas que en Waterlóo,
(no como la reelección
de Alberto Núñez Feijóo)
¿Y los nazis? Los soldados
de quinientas divisiones
terminaron enterrados
en barro hasta los... camiones.

Contengamos el aliento
para que llegue el deshielo,
y puede que, de momento,
nos libremos del canguelo.
Y si Putin no se mueve
antes de la primavera,
será la prueba del nueve:
no ha llegado La Tercera.


NO VA A SER TAN FÁCIL

 

Sánchez salva a su Garzón
de ir a dar explicaciones,
pero, en Castilla-León,
esperan las elecciones...



lunes, 24 de enero de 2022

LA OBSESIÓN DE LA INFANTA

 


Aunque sea sin razón,
defender a tu marido
no lo llamo yo obsesión:
es amor. Y es de cajón
que no fue correspondido
por parte del muy cabrón.

ESPAÑA, A FAVORCONTRA

 


Con gesto indómito y fiero
de aguerrido condotiero,
Sánchez clama a grandes voces
que, si Biden no es bastante,
irá sobre Rocinante
a matar al oso a coces.

Esto le ha sentado a cuerno
a sus socios de Gobierno,
que lo ven indecoroso:
ya no son estalinistas,
pero son ecologistas
y están a favor del oso.

Para nuestro Presidente,
ninguna puerta se cierra
por tales considerandos:
es capaz perfectamente
de meterse en una guerra
y apoyar a los dos bandos.

APOSTILLA FRAY JOSEPHO:

Cuando haya guerra, le auguro
que Sánchez se fuma un puro,
se bebe un whisky on the rocks,
y que, si hay muertos, seguro
que le echa la culpa a Vox.

YA SE ENCARGA ÉL

 

En la imagen monclovita
se puede ver el aplomo
con el que el Primer Maromo
de luchar las ganas quita
al zar Putin, el escita.
Una mirada tan seria
que produce antimateria.
Un mohín de esos morritos,
y los rusos más gallitos
correrán hasta Siberia.

domingo, 23 de enero de 2022

ECOS DE SOCIEDAD

 


Uno es un mindundi -de Bilbao, pero mindundi- Saberlo ayuda a posicionarse en la vida y a dar a las cosas la importancia justa, que suele ser poca. Dicho esto, que haya medios que se hagan eco de una noticia tan ínfima como mi destierro de Twitter es digno de gratitud, encomio y reconcomio. Aquí la noticia completa. 

El artículo no está firmado, pero barrunto que su autor o inductor podría ser alguien a quien mucho admiro y cuyo nombre empieza por donalfón y termina por soussía... Pero es sólo una sospecha.

A lo largo de estos diez años en Twitter he recibido unas cuantas denuncias, a cual más chusca. Una vez me cerraron la cuenta durante un día por sugerir a un amiguete más salido que el pico una plancha que tomara bromuro. "Inducción al sucidio", dijeron que era. Otra vez, unos followers me pidieron que mostrase mi verdadera cara. La respuesta me costó otro día en la neverra:

Pero lo más sangrante es que esas denuncias las suelen hacer acosadores bajo firma falsa, cosa que sabemos porque a otros tuiteros les llegan "acuses de recibo" por denuncias que nunca hicieron.

Y luego está el sesgo ideológico: todos podemos excedernos y meter la pata, pero servidor está muy lejos de excretar miserias como esta que sigue, y que no ha merecido reproche del pajarito azul:


Este, amigos, es el mundo de Twitter, el mundo plural, sonriente y progresista al que nos encaminan. Algunos somos demasiado viejos o demasiado torpes para marcar bien el paso.

Muchas gracias a todos por vuestro cariño. 

¡Viva España! ¡Viva el Rey! ¡Aupa Athletic!

PÉRFIDUS... A CHRISTMAS CAROL

                                                 

Escribí este cuento navideño allá por 2013. Lo cuelgo aquí como precuela del que publiqué ayer. No sé si este blog va a ir de cuentos, de versos o de qué. Vosotros no os quejéis, que es gratis.

El inmoderado asesino Pérfidus Bocarte McFoster se detuvo ante la puerta del Syphilis Saloon, en Pottawatomie Creek, y escupió su mascada de tabaco sobre uno de los huérfanos mestizos que corrían a amarrarle el caballo.

-Cuida de Ripper mientras yo esté dentro, o me haré una fusta con tus tripas.

El cielo estaba encapotado. Negros nubarrones se cernían sobre el condado de Franklin, y el chasquido de un trueno, sucio como un árbol que se parte en dos, rechinó cuando Pérfidus cruzaba la puerta del saloon.

-¡Bourbon, maldita sea! ¡En un vaso limpio!

El camarero, el proscrito Moses Slotnick, buscado en tres Estados por rapto, violación y profanación de cadáveres, tragó saliva y sintió que la camisa no le llegaba al cuerpo.

-En s-seguida, se-señor…

Su hermano Mordecai, exconvicto, pirómano y pederasta, intentó cerrar discretamente la tapa del piano y escabullirse, pero un leve chasquido le apercibió de que McFoster le miraba por el ojo de su 44 Russian.

-Siéntate y toca… Esto parece un funeral. ¡Y lo será, maldita sea! ¡pero no me gustan los funerales tristes!

Pérfidus cogió su botella y fue a sentarse en la mesa del rincón, cuyo único ocupante fue desalojado por el expeditivo método de clavarle la espuela en la pantorrilla.

El pianista, que aprendió los rudimentos del oficio en la penitenciaría de Wichita, atacó un alegre ragtime con la naturalidad de un pastor metodista bailando una polka rápida. McFóster escupió el bourbon y soltó una maldición que no había sido pronunciada desde que los españoles le cortaron la oreja a Jenkins con un cuchillo mal afilado:

-¡Qué demonios es eso! ¡Quiero música! ¿Es que no sabes algo mejor?

Mordecai sintió que sus esfínteres estaban a punto de rendirse. En un último esfuerzo por no ceder, sus dedos atacaron el teclado sin dejar que el cerebro interfiriese en el asunto. Una melodía lenta, casi inaudible, fue extendiéndose desde las carcomidas tablas del piano:

♫ ♪ ♪
Silent night,
holy night.
All is calm,
all is bright.
Round yon Virgin
Mother and Child…
♫ ♪ ♪

Los ojos de Pérfidus fueron abriéndose hasta conferir a su rostro la expresión de un demonio budista, mientras su color cetrino enrojecía hasta lo inverosimil.
Moses, el camarero, sintió que su asquerosa vida tocaba a su fin. Miró a su hermano, concentrado en su tarea suicida. «Maldito seas, Mordecai… Nunca has tocado mejor», pensó para sus adentros, sin preocuparse por el calor húmedo que le bajaba por las perneras.

Primero fue un leve tic en un ojo, el izquierdo, concretamente, que es donde le alcanzó la fusta del hacendado Smithers, al que asaltó y decapitó en Dodge City. Poco a poco, el tic se convirtió en lágrima… y finalmente, ante los ojos incrédulos y pitañosos de los parroquianos del Syphilis Saloon, en Pottawatomie Creek, Kansas, el inmoderado asesino Pérfidus Bocarte McFoster se deshizo en llanto como una Magdalena.

De nada le sirvió emprenderla a tiros con el mobiliario, porque todos habían tenido tiempo de sobra para ponerse a salvo, y porque sus ojos enrojecidos no le permitían ver otra cosa que la sombra de su propia ignominia.
Esa noche, el inmoderado asesino Pérfidus McFoster abandonó el pueblo a lomos de Ripper, no sin antes golpear la cabeza del huérfano mestizo con un loonie de oro.

Nadie ha vuelto a verle, pero, cada vez que en Pottawatomie un niño tiene miedo en la oscuridad, le basta canturrear bajito esta canción para dormir en paz:




sábado, 22 de enero de 2022

EL RETORNO DE PÉRFIDUS

 He abierto este blog, que es como escribir con tiza en la pizarra, para dar las gracias a todos los que me habéis apoyado tras mi expulsión de Twitter.

Desconozco las razones por las que me han cerrado la cuenta. Me consta que algún tuitero ha recibido de Twitter acuse de recibo por una denuncia contra mí que no había hecho. No es la primera vez: Twitter permite que los acosadores ideológicos se camuflen tras falsas denuncias para derribar cuentas "ingratas" para un medio cada vez más sesgado hacia posiciones de izquierda.

Es lo que hay. Muchos me decís que abra otra cuenta. El pajarito azul me ha avisado de que no puedo hacerlo: soy un apestado, y lo soy por ser yo mismo. No quiero jugar a eso. Buscaré otros aliviaderos para mi pulsión creadora y tocacojones, y de paso, me desengancharé de una red social en la que llevo diez años haciendo el ganso. ¡Podría haber escrito varias novelas! Habrían sido espantosas. De eso os libráis.

De momento, vaya por delante un anticipo:


EL RETORNO DE PÉRFIDUS

-I-

Hacía ocho años que nadie en Pottawatomie Creek, Kansas, sabía del paradero de Pérfidus "Bocarte" McFoster. Al inmoderado asesino, atracador, violador, profanador de sepulturas y negacionista climático, parecía habérselo tragado la tierra.

Unos decían que había cruzado el Pecos, otros, que estaba matando bisontes en el Yukón, osos en Nebraska o parroquianos en cualquier parte. Todos tenían razón. Pérfidus "Bocarte" McFoster tuvo una larga mala racha. Como la planta rodadora, vagó con el viento y no arraigó en ninguna parte. Perdió un diente en Hot Springs y una bala le atravesó la oreja en Deadwood, pero, como siempre, los otros salieron peor parados. Mucho peor.

Ni el aliento ni el caracter le habían mejorado cuando los acerados cascos de Ripper -el sexto de ese nombre en ocho años- arañaron el polvo de Pottawatomie Creek.

Ningún huérfano desarrapado y mestizo salió a amarrar el caballo. ¿Es que no quedaban desarrapados en Kansas? Si había alguno, aquél debía de ser su día libre.

Ni un alma en la calle. Un pollo flaco y despistado cruzó frente a él. Lo derribó certero un escupitajo de su letal mascada de tabaco.

El silencio era tan denso que oía sonar sus espuelas mientras caminaba frente al saloon cerrado, el hotel cerrado, la barbería cerrada...

-¡Chist!

¿Eso era un sonido humano?

-¡Chist! (¡Oiga!)

Pues sí. Era humano, y sonaba como alguien que no quiere vivir más tiempo.

-(¿Está loco? ¡Pueden llegar en cualquier momento!)

Asomada a la puerta entreabierta de la barbería, una cabecita muy colorada parecía estar gritándole, pero bajito. Incluso hacía señas para que se acercara.

-(¡Venga, hombre! ¡Las puedo oír desde aquí!)

La curiosidad no exonera a los asesinos inmoderados, y Pérfidus desamartilló el revólver, que había empezado a salir él solo de su funda, y se acercó lentamente.

-(¡Pase dentro, por Dios, y ayúdeme a atrancar la puerta!)

En la penumbra interior, pues los cristales estaban tórpemente cubiertos con tablones, distinguió a varias personas más, y reconoció en ellas la tranquilizadora expresión del terror. Era lo normal. Se sintió bien.

-II-

El ambiente era oscuro, agobiante. Le reconfortó comprobar que la gente se sofocaba como pollos asmáticos en su presencia. Pero había algo raro. No le miraban. No es que evitaran su mirada, es que no estaban pendientes de él. Eso era nuevo.

-¡Ya las oigo llegar! -dijo el barbero- Vienen cantando. ¡Traen un armonio!.

-Lo habrán cargado en una carreta. -dijo el herrero- ¡Ésa que toca tiene que ser su mujer, pastor!

-¡Oh, Dios mío! -dijo el pastor-

-Pero, qué demonios... -dijo Pérfidus-

-¡CHIST! -dijo el barbero, que parecía tenerlo por costumbre- ¡Cantan "Uncle Sam's Wedding"!

-¡Oh, Dios mío! -dijo el pastor-

-¿Pero se puede saber de quién diablos se esconden todos? -dijo Pérfidus, acompañándose con el suave "cli-clic" del 44 Russian-

-Diablos. Usted lo ha dicho, forajido. -dijo el sheriff, asomando tras el colgador de los abrigos- Pérfidus lo tenía encañonado antes de que terminase de hablar, pero Curtis el Cojo, sheriff del condado de Franklin, le apaciguó con gesto sereno:

-No hay disputas frente al enemigo, hermano.

-¿Apaches?

-Qué más quisiéramos...

-¿Pues qué, entonces? ¿Comanches? ¿Mejicanos?

-Mujeres.

-¿Mujeres?

-¡Sufragistas!

-¡Oh, Dios mío! (Éste era el pastor)

-¡Callad! -dijo el barbero- ¡Están cantando "Winning the Vote"! Eso viene a ser como el toque a degüello. ¡Están juntando leña frente al Ayuntamiento! ¡Alcalde! ¿Por qué no sales y les dices algo?

-¿Por qué no sales tú y les haces las cejas, pelabarbas?

-Porque tu Abigail está con ellas, y es la más rabiosa de todas.

-En eso llevas razón, pelabarbas. Está como enloquecida. No la reconozco. He tratado a negreros, contrabandistas y cazadores de cabelleras, pero ayer, cuando me leyó el ultimátum, no parecía una mujer: ¡parecía la mismísima Medusa!

-Déjate ahora de peces y pensemos cómo salir de ésta. Acordaos del pobre McGuire, ¡cocinado en su propio horno!

-No está el horno para bollos -dijo el pastor, en una agradable variación de su repertorio- Creo que el señor alcalde, como representante del poder civil, es nuestro interlocutor natural...

-¿Y por qué no vas tú, sobabiblias? -dijo el alcalde- ¿Acaso no estás casado, como todos?

-Mi mujer es un ángel... un angel exterminador. Todas las mañanas me calienta el agua para afeitarme. Hoy ha sido la primera vez que me la ha echado por encima. ¡No es ella! ¡Es Satanás quien les ha metido esas ideas en la cabeza!

-Pues, si el alcalde se arruga y el pastor se encoje, -dijo un tipo calvo con voz aguardentosa- habrá que acudir al sheriff. A fin de cuentas, está para defender la Ley...

-Eso está muy bien, Moses Slotnik, envenenador con licencia para licores. ¡Pero antes me como la maldita estrella que salir ahí a que me despedacen con agujas de hacer ganchillo! Si queréis un tipo duro, duro de verdad, aquí tenéis a Pérf...

El sacrílego nombre, proscrito en seis estados, no llegó a ser pronunciado, porque los oídos del susodicho ya no estaban allí. Por la puerta trasera, entreabierta, se escuchaba el lejano galopar de un caballo. 

Más cercanas y amenazadoras eran sendas tonadas, terribles y discordantes, que cercaban el edificio por las dos fachadas: "The Suffrage Flag" y "Give the Ballot to the Mothers".