miércoles, 20 de mayo de 2026

IMPUTADO

 


Abúlico a cualquier dolor ajeno,
ni sabe a qué le llaman empatía.
Un alma tan inhóspita y tan fría
que nunca ha contenido nada bueno.

Rodríguez se revuelca por el cieno,
incólume entre tanta porquería
con su caparazón de hipocresía:
-que, a mí, todo lo humano me es ajeno. 

Le aguarda un tediosísimo calvario:
un acontecimiento planetario
de tercos y difíciles procesos.

De culpabilidad o de inocencia,
barrunto lo que dice la experiencia:
los fieles del demonio no van presos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario